McCorby

De cheminots y ganado lanar

Cada mañana escucho vuestras quejas, aferrados a un horario que no es vuestro y al que hacéis devoción mariana. Os amontonáis en las paradas del autobús que no llega, en las escaleras de acceso a los andenes de trenes que no llegan, frente a las puertas del tren en el que no se cabe. Os miráis indignados, la adrenalina peor consumida de la historia circulando a lo largo y lo profundo de la masa borrega, la misma que es capaz de hacer cola en una escalera mecánica mientras la de al lado sube vacía. Sois el mismo hato incapaz de mirar más allá del ombligo propio, hábiles en el insulto al débil y torpes y silenciosos cuando hay que elevar la voz contra el fuerte. Todo se queda en el susurro maldiciente de un loco con camisa de cuellos tan desgastados como los míos, corbata raída y un sombrero como el tuyo, el que espero que te pongas esta noche cuando aparezcas por el barrio. Todo la verdad del borrego balada en la última gota de una botella de vino barato.
No hay trenes en París, ni metro, ni autobuses suficientes para llevaros y traeros de vuestros prados a vuestros corrales. Pero os sobra el odio hacia quien sólo pide que no le quiten lo que consiguieron con esfuerzo, con más huelgas, con carreras, con días sin sueldo. Sal y grita junto a ellos. Hoy son las alas de los cheminots las que cortan y mañana, idiota animal, será tu lana.

1 Comment 16.11.07 13:15, comment

Antes y después y ahora

Sentarse detrás del coche y dejarse llevar por el hueco que va haciendo en el aire. Porque el coche se mueve, claro.

Y ya llegó la Mujer y el coche lo he dejado en un parking de Cherbourg y no encontré manera de hacerme con aquellos paraguas encerrados en una caja de domingo de pueblo.

Y me vuelvo a ver borracho en las barbas del ministro mientras bailo con la abuela, pasillo sin respeto al alcohol que se ingiere para matar la vergüenza y ocupar las manos, sus caderas tan lejos en un salón que brillaba a través de los cristales de las copas, de los vasos, del iris ojo de pez.

Y de nuevo las imágenes confusas de una fiesta de despedida para tantos, de bienvenida para los menos; más alcohol para tirar barreras pero con las caderas cerca, las manos ocupadas...

10.7.07 15:57, comment

Carcoma

No era Pentarthrum huttoni ni Euophryum confine ni Lyctus brunneus ni ningún otro de los que pude encontrar en la wikipedia. Es carcoma, nombre genérico para las larvas de los comemaderas.

Los veo al llegar sobre los periódicos que cubren la cabecera de la cama, caídos de su cielo de madera, hartos de serrín, fin del Edén para ellos, bienvenidos al infierno. Quizás te busquen; quizás salten al vacío en busca de la manzana que oyen, huelen, ven debajo: un fruto que no es prohibido sino para la carcoma, para esas criaturas que ya no habitan en mí. La regeneración, resurrección y ascensión a mi cielo propio reptando sobre su pecado original.

27.4.07 19:12, comment

Resumen

Podría resumir, intentarlo al menos:

Podría reducir este atlas en un mapa de bolsillo.

Podría concentrar todas mis vivencias en un segundo.

Podría esquematizar la pasión de años en un solo guiño.

Podría sintetizar todas las palabras en un gesto.

Podría encerrar todo el aliento en un soplo.

Podría hacer todo eso pero es momento de explayar, de hacer mis mundos amplios, detallar las vivencias al minuto, liberar la pasión con los ojos abiertos, describir cada una de tus caras en una enciclopedia y respirar hondo, respirar y oler, respirar y sentir, respirar y verte una y otra y otra vez.

1 Comment 9.4.07 23:52, comment

Morning Bell

Puede ser la cuarta o quinta vez que cambio el diseño del blog. Es sencillo: seleccionas un formato ya hecho, presionas sobre el botón "Save" et voila: hecho. Algún psicólogo invertebrado, falto de estructura rígida, crecido con el último libro de autoayuda, psiquiatra aficionado (y sí, qué gran verdad ... los españoles, a diferencia de los argentinos, no sabemos distinguir a unos de otros) diría que es un reflejo de mis propios cambios. Soy yo mismo el psicólogo inculto. Qué coño sé lo que diría.

He cambiado el layout (se cuelan las palabras foráneas. El lavoro marca la pauta lingüística. La cité nueve también. Todo el día entre el inglés y el francés y el español. Todos mal hablados, comme une vache espagnole. Me dicen que no es insulto. Suena a tal aunque el insulto supongo que requiere de dos participantes... al menos. Y aún dura la gueule de bois. Terrible.) porque aparecían anuncios de Google en la derecha. Ahora aparecen arriba. Derecha, arriba... podría cambiarlo, crear el mío propio, mi anuncio, mi estructura pero chocaría con mi manera de buscar, reflejarme, cambiar: mínimo esfuerzo

El trío ha parado. Parece que hubieran esperado a que abriera el ventanal (¿Es esto ventana o es ventanal? Así tan grande, en mi origen, sería ventanal. ¿Será aquí fenetre a secas? ¿Quizás ventanón? Don Lázaro Carreter... venga en mi ayuda allá donde esté ) Ahora sólo el fresco de la mañana entra, para llevarse el humo de anoche, para expurgar las voces tardías, el olor a cervezas y vino y pizzas congeladas. También ha parado la cantante solitaria con su acústica amplificada y su voz unas octavas más arriba que la mía: ya no pretendo hacer la tercera de Nowhere Man. No llego. Me acerco más a Waits, Cave... Acercarme... no llego tampoco ni tampoco lo persigo: mínimo esfuerzo.

3 Comments 25.3.07 11:32, comment

Música para mis oídos

M. me ha enseñado cómo hacer... cómo no hacer... no sé qué me ha enseñado.

Después vino el vino y vino más. No sé...  

2 Comments 2.3.07 23:31, comment

Ex-Im-plosión

Era esto? No era más sencillo? Pensaba que la explosión sería controlada, que los artificieros de la noche reducirían los efectos caleidoscópicos - lisergia, alucinaciones ópticas, sonoras, unplugged from reality, las puertas de la percepción abiertas de. Pasen y. Cualquier parecido con la realidad es. - de haberte dicho un día Ven.

La frontera de la onda expansiva es mi propia piel. Explosión interna; implosión para quien la vea desde fuera. Era esto. No era sencillo. Pero es rico. Lazos que dan otro sentido a la ropa, porque al moverse implican libertad y al permanecer en reposo alargan la vida: La mía, la tuya y la del billete que volveré a usar.

Cuántos viajes caben en la palma de mi mano? No cuentes los dedos, ya sabes que se multiplican con tu contacto. No cuentes huesos porque se disuelven fácilmente. Tantos como nervios? Que sea uno solo, de ir sin volver. Acabemos. La Bomba nos despertará sonriendo.

1.3.07 16:21, comment

Por dónde íbamos?

Recelo del tiempo pasado: En vez de la mugre, el polvo y el deterioro que se ceban con lo físico, los recuerdos se maquillan antes de salir a la calle, se afanan por parecer jóvenes, frutales, coloridos y acaban haciéndote cantar (esto quizás es lo peor) El Baúl de los Recuerdos de Karina. Quizás ahí acabe la pantomima del Recuerdo Perfecto. Quizás ahí, con el cantar de imbécil, el Recuerdo Limpio se quita la máscara, deja las lentillas en el estuche, pone la peluca en el tocador y la dentadura postiza en el vaso de la mesita de noche para deshacerse y reconstruirse como fue, como realmente fue, como la sentiste si quieres no hablar de Realidades. Entonces quizás el Recuerdo Blanco se salpique de frío, de ganas de huir, de noches sin dormir, de inseguridades, de mal sexo, de sexo cero, de lloros borrachos mientras alguien cantaba Eight Days a Week alegremente en el piso de arriba. Quizás entonces el Recuerdo Coqueto se caiga sobre la rutina de días en una oficina sin nada más que hacer que pensar, de días cortos, sin pasión, de soledades impuestas, de libros sin acabar.
Quizás el tiempo pasado no parezca más un tiempo mejor.

Y sin embargo... no puedo no mirar atrás y recordarme por otras calles, en otras casas, en otras latitudes, con otras personas, otros cuerpos y no sentir algo que quizás sea nostalgia. Tal vez todo sea el que detonen junto al presente cargas de enorme profundidad que traen aguas frías a la superficie haciendo el banho más placentero

Sigo en París, aún sin domar la ciudad: que corra y me sorprenda. No ha llegado el momento de aburrirme todavía. 

22.2.07 15:36, comment

Uffff

Empiezo a acodarme, a relajar el gesto, a apoyar la cabeza en algún lugar. Empiezo después de dos meses de vivir todo en color New Color, o debiera decir, neufe couleur, que cambiaron el idioma, la ciudad, el país, los que me rodean, los lugares de asueto, las costumbres, el clima, lo que ver y oír, lo que hacer y sentir; cambiaron comidas y horarios, edificios y calles y todo por una llamada a tiempo y una despreocupación medida: "Sí, adelante con el proceso" y el proceso me plantó en París. Cambio Bread Street por rue Mouffetard. Y a ti, pour toi.

Seguimos.

 

1 Comment 4.7.06 18:16, comment

Al treeeeen!

Lo que veo al escribir "Al treeeeen!" es una película en blanco y
negro. Y pongo a Lauren Bacall porque quiero que esté. Y tocando el
silbato y avisando de la salida inminente pongo, así, como viene, a un
secundario o terciario. Probablemente ni saliera en los créditos y
tuviera que hacer una búsqueda intensiva por el éter, por este asunto
binario de la comunicación, para encontrar a algún metodista del cine
negro. Lo encontría. Lo sé.

Sé también que el tren dibuja el viaje. Y el viaje está cerca, quizás
más de lo que el día a día invita a pensar. Pero está cerca: puedo
olerlo en tu perfume; puedo sentirlo en tu acaricia descuidada; puedo
saborearlo con un cigarro viendo el último episodio de Galáctica; puedo
oírlo al cerrar la puerta y decirte adiós. Está tan cerca que quizás ya
haya comenzado. Caminante... haz la maleta que no hay camino. Y
después... a andar y hacer más camino. Como siempre.



Habrá más avión que tren... yet...

5 Comments 15.3.06 01:39, comment

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